El Corredor del Laberinto, James Dashner

Bienvenidos al Claro. Verás que una vez a la semana, siempre el mismo día y a la misma hora, nos llegan víveres. Una vez al mes, siempre el mismo día y a la misma hora, aparece un nuevo chico, como tú. Siempre un chico. Como ves, este lugar está cercado por muros de piedra… Has de saber que estos muros se abren por la mañana y se cierran por la noche, siempre a la hora exacta. Al otro lado se encuentra el laberinto. De noche, las puertas se cierran… y, si quieres sobrevivir, no debes estar allí para entonces. Todo sigue un orden… y sin embargo, al día siguiente suena una alarma. Significa que ha llegado alguien más. Para asombro de todos, es una chica. Su llegada vendrá acompañado de un mensaje que cambiará las reglas del juego. 

Hace un tiempo, después de leer esta primera parte de la saga escrita por el estadounidense James Dashner, decidí dejarla apartada e ir en busca de otro tipo de libros, no sé, quizá porque el género distópico juvenil había terminado por aburrirme. Hoy escribo esta reseña con la mente un poco más despejada y  la intención de continuar con el resto de libros revoloteando por ahí.

Después del estreno de las adaptaciones cinematográficas de estas novelas —si no me equivoco, solamente de las dos primeras partes— es algo difícil no saber de qué tratan, o por lo menos de intuir el marco de la historia. Además, en este sentido la sinopsis está sorprendentemente muy bien conseguida puesto que sienta las premisas del argumento sin desvelar nada… importante.

Esto es todo lo que necesitamos saber, nada más ni nada menos. El Claro es el nombre que recibe el centro de un enorme laberinto hecho de paredes de hormigón donde un grupo de jóvenes se encuentra encerrado, acechados por unas criaturas que hacen salir de aquel lugar un poco más complicado de lo que parece. Cada mes, un nuevo chico aparece en una especie de ascensor procedente de ninguna parte, con la memoria completamente borrada. Thomas es uno de estos chicos, además de nuestro protagonista. El hecho de que desconozca completamente de dónde viene o a dónde ha llegado es una constante a lo largo de la historia; así que como lectores, nosotros vamos aprendiendo al ritmo que él el funcionamiento de la comunidad del Claro y las reglas del laberinto. Sin duda, creo que esto conforma uno de los puntos más fuertes —si no el único— de la novela: la intriga, el no saber qué ocurre a nuestro alrededor, en este caso, alrededor de Thomas, puesto que el libro está narrado en tercera persona.

Inmerso en un argumento muy sólido que abarca todo el tema del laberinto y lo que hay detrás, este personaje se asemeja a la marioneta que el autor necesita para hacer encajar el resto de la trama. Para ser un protagonista, tiene todos los rasgos que facilitan el desarrollo de los hechos. Que el peligro acecha a los personajes y no saben qué hacer, no hay problema, resulta que Thomas es un temerario de la vida que se lanza a salvar a todos sin pensar en ningún plan. Que ha surgido un nuevo misterio por el que nadie parece interesarse pero seguro será importante, no pasa nada, Thomas lo investiga. No me ha sorprendido, tampoco creo que sea nada distinto a lo que este tipo de libros nos tiene acostumbrados. En lo que respecta al resto de personajes secundarios, cada uno desempeña una función determinada dentro de la historia, un rol muy cerrado que los encasilla demasiado a mi parecer.

Dylan O’Brein interpretando a Thomas en la adaptación cinematográfica (2014)

Para terminar, hablemos del estilo de James Dashner. Para este tipo de historias, donde los personajes apenas tienen importancia, hay mucha acción y los sentimientos —salvo el miedo y la adrenalina— se dejan un poco de lado, lo justo es un estilo que se ciña a los elementos a los que el autor quiere dar importancia; en este caso, una narración directa, clara, sin florituras ni dobles sentidos. James Dashner se la ha jugado apostando por un estilo un poco neutro pero que sin embargo cumple la función de la que hablábamos antes. A mí me dejó un poco fría pero reconozco que este no es el tipo de libro con el que uno se emociona.

Como he dicho, este estilo unido al ritmo de por sí trepidante de la historia y la intriga que esta trae consigo hace que la novela no se lea, sino se devore, y te quedes a expensas de las segunda parte tras un final abrumadoramente sorprendente.

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4 pensamientos en “El Corredor del Laberinto, James Dashner

    • Sí, desde luego, Silvia. Para mí el escenario está muy bien hecho, la idea del laberinto es muy buena, pero se me queda algo vacío por todo lo demás. Tampoco es como si el autor no hubiera sabido sacarle todo el jugo a la historia. Simplemente es lo que es y ya 🙂

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  1. Graciass Ana:)
    me ha encantado esta reseña la verdad esq me ha parecido una opinión sincera y muy clara. Por supuesto que la tendré en cuenta a la hora de leer el libro. Muchísimas gracias!!!

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